Un bizcocho para Teo, repostería a domicilio en Madrid.-

Mientras toda España se vuelve tonta mirando la pantalla, viendo a hombres descerebrados correr detrás de un balón y monopolizando conversaciones al respecto, yo me voy a tomar café a una de esas casas de techos altos en el centro de Madrid.

Hoy bonitismo en estado puro. El caso es llevar la contraria.

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En un ilustre barrio de Madrid nos citamos con Blanca Spottorno y su marido Javier García para que nos descubran un nuevo proyecto llamado: “Un bizcocho para Teo”.  Nada más abrir las puertas de su casa, actual bastión y centro de mandos, entiendo el porqué del nombre. El primero en recibirme es Teo, majestuoso y juguetón a partes iguales, mueve la cola para darme la bienvenida y se convierte en el centro de atención desde el primer minuto.

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Blanca y Javier se embarcaron en este proyecto casi por casualidad. Blanca, es repostera casera por afición y, junto a su leal compañero de fatigas (y marido) decidieron, a raíz de uno de los pop up store que se están poniendo de moda por la capital, colocar algunos de sus bizcochos caseros en el stand de la tienda de porcelana, cristalerías y arte de mesa, que Blanca gestiona junto con su madre. Para sorpresa de ambos no sólo vendieron todos los bizcochos sino que en los días sucesivos muchos de los clientes repetían -cuenta Blanca entusiasmada mientras Teo decide cambiar de sillón demostrando que es el rey de la casa.

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Tras esa primera experiencia, Blanca y Javier se pusieron manos a la obra para conseguir un stand propio en el siguiente pop up store en el que cosecharon otro gran triunfo de crítica y público.  Vendiendo durante esos cuatro días más de ciento cincuenta bizcochos.  Al oír esto le pregunto por la logística, puesto que toda la repostería se prepara casi en el acto y, al no llevar conservantes tiene que ser consumida en un corto espacio de tiempo.

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Entre risas me explican cómo hacían turnos a la carrera  para poder atender el stand – ambos además trabajan- y se repartían los quehaceres al caer la noche: ella preparaba las masas y horneaba y él preparaba el packaging de los productos, que no tiene desperdicio.  “Con una impresora de casa preparamos las etiquetas de los bizcochos, después ponemos en cada encargo una bolsa de azúcar glas para que se la echen por encima, y un set de cuchillo y tenedor de madera”, cuenta  divertido Javier.

Puedo dar fe de que todo está pensado y cuidado con mimo y esmero, desde los ingredientes hasta el cierre de las bolsas. Ese mimo que sólo se tiene por los proyectos personales que hacen que el trabajo tenga consideración de pasatiempo.

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Con la llegada de la Navidad, Blanca decidió ofrecer también roscones caseros y, a través de las redes sociales (Facebook, twitter e instragram), comenzó a recibir pedidos de roscones distribuidos a medida para cada casa u ocasión.

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Según vamos conversando, me asalta la curiosidad y tengo que preguntarle por qué bizcochos si es un dulce de toda la vida, accesible por todos. La respuesta denota convencimiento en lo que hace “es lo que llevo toda la  vida cocinando”, alejada de modas pasajeras impuestas a golpe de exceso de azúcar. Además, Blanca me descubre todo un mundo de posibilidades: “El bizcocho no tiene por qué ser dulce”, de hecho, uno de sus nuevos retos es ampliar la gama ofreciendo bizcochos salados tan comunes en Francia, tierra con la que mantiene una estrecha relación. Esas raíces hacen que en mitad de la conversación haga un alto para enseñarme ilusionada el último libro de cocina que le han regalado: Souvenirs gourmands de Vaux-le-Vicomte, compendio de recetas para disfrutar de una refinada merienda con marcado acento francés.

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 Blanca, Javier y Teo son sin duda parte de un engranaje perfecto que estoy segura conseguirá calar en la capital, por lo sabroso de los bizcochos y por la simpatía que desprenden fruto de dedicarse en su tiempo libre a lo que les gusta. Lejos de la moda del cupcake y del fondant merece la pena parar e interesarse por nuevas alternativas como esta que además resultan perfectos para regalar o si tienes una merienda en casa y quieres quedar como Isabel Preysler.

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 Para encontrarlos en próximas fechas ojo a los sisguientes datos y posibles planes alternativos a los tediosos partidos del dichoso Mundial:

– Del 12  al 22 de junio de 2014– Garden Market en Camino de la Huerta, 65  de la La Moraleja (Madrid)

28 de junio de 2014– Club de Tiro de La Granja en San Ildefonso (Segovia) cuyos beneficio se destinarán a dos asociaciones benéficas (PRODIS y ADISIL)

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¡Salud y bienvenido el verano y las meriendas con bizcochos¡.-

3 thoughts on “Un bizcocho para Teo, repostería a domicilio en Madrid.-

  1. Mmmm! Pídele un bizcocho para Cacharrito..uno especial que llegue blandito a Londres!!que pinta tienen todos!!

  2. Aquí también, tan intensa como delicada, la afinidad orteguiana de padre: “la vida humana eterna sería insoportable. Cobra valor precisamente porque su brevedad la aprieta, densifica y hace compacta”. Como el milagro de la creación de un bizcocho. Enhorabuena.

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